
Sí señores, como lo leen, y como habrán supuesto por mi alias o sobrenombre (o como uds. le quieran llamar) empezaré con mis posts que se verán beligerantes en la forma como los redactaré. Lo siento mucho, y para placer de mis colegas de blog, SI, soy un hígado, soy un disconforme eterno, en el Perú, la China, o en mi actual ubicación geográfica, sino lo saben, los Estados Unidos de América. Este país, no lo voy a negar, despierta en mi buenos y casi idílicos sentimientos, y como mis amigos me recordarán constantemente, yo siempre he querido vivir aquí… bueno, ya vivo aquí.
Y aunque ya realicé esta añoranza, gracias a mis padres que amablemente me dieron la oportunidad de poder venir a vivir aquí como se debe (la inmigración en todas sus modalidades será un gran tema de discusión en otros posts, y vaya si tengo que decir cosas), es decir, legalmente, mi habilidad para rabiar y ser disconforme aumenta con la industrialización del país que me acoje (añado además que soy fiel creyente del la frase romana “Ubi bene, ubi patriae“, “Donde estés bien, allí esta tu patria“). En este caso, no es la falta de infraestructura, o la modernidad de su tecnología, aunque a veces, la forma como se emplea puede causar frustración, y hasta indignación por la estupidez de la gente que no sabe usarla o no sabe aprovechar su potencial, perdiendo tiempo, dinero y la paciencia de uno en el proceso.
En realidad lo que lleva mi paciencia al límite en los Estados Unidos es lo políticamente correcto y todo lo que ello implica. Y en verdad, para cualquiera que no vive en este país, muchas cosas que de alguna u otra forma se hacen o se dicen de acá, podrían sonar anacrónicas, injustas o hasta barbáricas, claro, hasta que uno vive, trabaja e interactúa en los Estados Unidos.
El PEQUEÑO problema radica en la infinidad de palabras, significados, alusiones, adjetivos, verbos, y nombres propios que no se pueden decir en este país, por peligro a ofender a cualquiera que se desee o se sienta ofendido, aún cuando no necesariamente uno busque hacerlo o decirlo de manera consciente o hasta insconciente. Y no es sólo que los grupos raciales minoritarios lo saquen a colación, también otros grupos que se sienten “minoría” también lo hacen, por ejemplo, los homosexuales. Es increible que ellos también se sientan ofendidos y aludidos cuando alguién mencio las palabras sociedad, perdición, decadencia, y piensen que se referiene a ellos específicamente. A diferencia de varios amigos míos, yo no soy homofóbico, lo único que critíco es la manera escandalosa en que varios homosexuales muestran su preferencia sexual, casi rozando en lo desagradable.
O por ejemplo cuando muchos afroamericanos, en su búsqueda de identidad cultural – que para serles sinceros, sería la misma que las de los otros miembros de la sociadad americana, y no de otro continente – llegan a límites que rozan con la ridiculez, incluyendo la forma como se expresan, que en muchos casos es initeligible, cuando mucho. Pero si uno trata de sugerirles o demostrarles que hay manera más convenientes de hacer las cosas, se encuentran con que han ofendido la raíz misma de los derechos civiles que Martin Luther King Jr. defendía. Por decirlo de cierto modo, es políticamente incorrecto decirles como supuestamente deben interactuar con el resto, porque ofendes su identidad cultural, que – y ellos asumen – es diferente al del resto de los comunes que viven a su alrededor. Ahora este no es un comentario racista, este comentario se puede aplicar a cada “minoría” en este país.
Luego esta la frase “Happy Holidays” (Felices Fiestas sería su traduccián lógica), en lugar del “Merry Christmas” (Feliz Navidad) en Diciembre, cuando todo el mundo cristiano - me incluyo – celebra el nacimiento de Cristo o Navidad, que se basa en una fiesta romana en el mes de Diciembre llamada los Saturnales, una semana en el que todos daban regalos a todos, los presos salían libres, y todo el mundo cenaba en familia - les recuerda eso a lo que sucede actualmente -, pero para no ofender a los que son de otras religiones, o a los que no tienen religión alguna – eso dicen- no puedes llamarle Navidad a la Navidad, a pesar que se hace todo, regalos, cena, cantos, rezos.
Ahora, en que manera afectaría esto al diario proceso social, educativo, económico, social, político, laboral, etc.? Bueno, lamento decirles que MUCHO. Por que al tratar de ser complaciente con todos, que es al final de cuentas lo políticamente correcto, uno evita ser más exigente, más competitivo, más eficiente, más proactivo, más productivo, etc, ect. Eso es cierto, los políticos muchas veces no pueden ser cáusticos al decir que ciertos sectores de la economía son poco productivos por temor a sonsacar estos miedos estúpidos y ofensas imaginarias, o los empleadores no pueden hacer mejor selección de personal por que tienen que cumplir con cuotas políticamente impuestas – que supuestamente le da igualdad de oportunidad a todos – para evitar multas millonarias, demandas multimillonarias, y pérdidas astronómicas debido a una mala opinión pública.
Nadie ofende a nadie, si las personas no están buscando ser ofendidas o si no pierden estúpidamente el tiempo tratando de encontrar dobles sentidos, o significados escondidos a lo que uno quiere decir, y esto se aplica a todos, blancos, hispanos, afroamericanos/negros (no se ofendan pero así le llamamos al color de la piel y no debe tener la implicancia estúpida del racismo que muchos quieren darle), asiáticos, de todas las religiones, de todos los sexos y preferencia sexuales. En lugar de buscar tontas excusas para perder el tiempo y dinero, deberían preguntarse hacia donde se desea ir y que tipo de futuro se desea realizar.