En el cafetín nos preguntamos siempre qué tiene que tener la vida para que podamos decir “tiene sentido”, y en la misma línea nos preguntamos cuál es el papel de las casualidades en la vida y en su sentido.
Una de las conslusiones a las que llegamos es que la vida está llena de casualidades, las cuales podrían interpretarse como oportunidades de ir ajustando el sendero que se camina cada día, sobre la base de numerosas elecciones conscientes e inconscientes.
Sabemos que se sueña con marcar a priori una ruta clara, que se alucina con poner un destino como meta, que se tiene la ficción del pleno control sobre la vida; pero no se puede olvidar que el futuro es tan solo una ficción mental y que el presente, cada día, es la única realidad certera que nos acompaña.
Por ello creemos que conviene tener los ojos bien abiertos en el presente, para poder ser conscientes de las oportunidades que se cruzan a cada instante; conviene que las elecciones se puedan meditar (en segundos, horas o meses) para que la vida tenga un sentido de plena vivencia y, en consecuencia, se tenga el erdadero futuro deseado, el cuál no es más que aquél formado por escoger lo que mejor se ajusta uno en cada respiro.
La vida es presente y no debería haber susto en ello; el futuro es el inexistente mañana, que con su panorama orienta las elecciones de cada instante; la “felicidad” exige una armonía consciente entre ambos tiempos, una armonía que fomente palpar con emoción lo que se tiene.
La vida es convicción y optimismo en las diarias decisiones; es hacer queriendo lo que se hace, vivir sintiendo lo que se vive, soñar despierto con lo que se añora. Ser dueños del presente permite que tenga sentido abrir los ojos por las mañanas, sin importar el contexto que se enfrente; es claro que no siempre se podrá despertar con una sonrisa, pero eso no quita que de tanto en tanto ésta aparezca con encanto.
¿Qué opinan ustedes al respecto? ¿qué tan importante es el presente en la configuración de sus vidas? ¿se sienten oprimidos por metas distantes que cada vez sienten menos suyas?… A continuación queda un cover cantado por Andrés Calamaro, titulado “Las oportunidades”, en el cual se reflexiona acerca de esas preguntas que a veces se le hacen al destino.

Hola Víctor. No he leído el post porque estoy en la chamba bastante ocupado pero aprovecho para saludarte, compartir el link de mi blog y preguntarte cómo es que le diste formato a tu blog (no sé como hacer lo mismo con el mío, ya me explicas otro día).
Saludos.